Todo tiene un precio. El tango Monopoly abre la sesión de Cuartos. Con más intención que suerte, le cantan al coro viñero, uno de los ausentes este Carnaval y que encontró la solidaridad de estos compañeros coristas.
En el segundo, la violencia de género fue el protagonista de la copla. Muy aplaudido y que calentó el ambiente del teatro.
El coro mixto juega con dinero falso a un juego que saborea una suerte que pudiera marcar su destino final. No especulan, derrochan ilusión, agradan y compran aplausos.