Alcatraz, historia e historias de la Roca

Hace 60 años que la prisión de máxima seguridad Alcatraz, conocida como The Rock (la Roca), cerró sus puertas definitivamente como penitenciaría

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Alcatraz
Varios turistas toman una foto de la isla de Alcatraz desde el Muelle 39, un popular centro comercial y atracción turística en San Francisco. | EFE/EPA/JOHN G. MABANGLO

Samuel Díaz. EFE | Hace 60 años que la prisión de máxima seguridad Alcatraz, conocida como The Rock (la Roca), cerró sus puertas definitivamente como penitenciaría. Sus muros acogieron una vez a criminales famosos como los gánsteres Al Capone y James Joseph “Whitey” Bulger o el ladrón y contrabandista George “Machine Gun” Kelly. También fue testigo de diferentes intentos de fuga y sirvió de inspiración para películas de Hollywood como “The Rock” y “Escape From Alcatraz”.

Aunque pasó a la historia como cárcel, tanto la isla como la ciudadela que construyeron sobre ella a principios de la década de los cincuenta del siglo XIX tenían en sus orígenes una función defensiva, para contribuir a la protección de la entrada de la bahía. A finales de la década de los cincuenta, según recoge la página de la Agencia Federal de Prisiones, comenzó a acoger a reclusos de índole militar.

A principios del siguiente siglo, entre 1909 y 1911, los prisioneros militares que se encontraban en la isla construyeron la nueva prisión sobre la planta de la antigua ciudadela, que había sido derribada por ejército. En 1933, cambió de manos y fue transferida al Departamento de Justicia. Alcatraz se convirtió en la cárcel de máxima seguridad y cero privilegios a la que enviar a los presos problemáticos y con la que mostrar frente a la sociedad mano dura contra el crimen.

CRIMINALES FAMOSOS
La población de esta prisión de máxima seguridad nunca alcanzó su máximo, 336 reclusos al mismo tiempo, y se mantenía en una media de entre 260 y 275, de acuerdo con la página de la Agencia de Prisiones. La mayoría de los condenados que daban con sus huesos en la isla eran criminales anónimos cuyo nombre la historia pasó por alto, y que terminaban en la Roca por su riesgo de fuga, por ser considerados peligrosos o porque no acataban las normas en otras prisiones federales.

Sin embargo, Alcatraz está ligada en el imaginario común a nombres como el de Al Capone, George “Machine-Gun” Kelly o Robert Stroud, conocido como “Birdman of Alcatraz”. El gánster de Chicago, que se hizo famoso durante la ley seca, llegó a la cárcel, según la página del canal History, en agosto de 1934 y se convirtió en el prisionero número 85.
Con el objetivo de acortar estancia, Capone fue un prisionero ejemplar, según escribió su sobrina nieta en el libro “Uncle Al Capone: The Untold Story From Inside His Family”. “No puedo decir que fue fácil para Al comportarse como un prisionero modelo”, escribió Deirdre Marie Capone.

En la treintena, Capone era un hombre que había vivido en la comodidad, acostumbrado a conseguir prácticamente todo lo que quería. “Ahora estaba en una celda en la que sus únicos pensamientos y plegarias eran salir e ir a casa con su familia”. Capone estuvo en Alcatraz hasta 1939.

Otro de sus famosos residentes era Robert Stroud, conocido como “Birdman of Alcatraz”, e interpretado por Burt Lancaster en la película homónima. Stroud, proxeneta y asesino, pasó 54 años entre rejas. En 1909 fue condenado a 12 años por homicidio involuntario. En el primer correccional en el que estuvo apuñaló a un compañero y fue trasladado a otro centro, donde en 1916 asesinó a un guardia, lo que le valió una condena a muerte conmutada por cadena perpetua. Durante el cumplimiento de las penas, Stroud desarrolló interés por los pájaros y los estudió, llegando a publicar sus investigaciones. En 1942 fue trasladado a Alcatraz, donde pasó 17 años.

Alcatraz era una prisión federal de máxima seguridad, situada en una isla, y aun así, hubo quien se propuso escapar. En las casi tres décadas que funcionó como tal, hubo 14 intentos de fuga en los que estuvieron involucrados 36 prisioneros. De acuerdo con la página de la Agencia Federal de Prisiones, 23 fueron atrapados, a seis les dispararon y mataron durante la fuga y dos se ahogaron. Los otros cinco fueron declarados desaparecidos y presumiblemente ahogados.

Hubo varias fugas tras manipular los barrotes de ventanas, intentos de desarmar y controlar a los guardias, persecuciones y huidas hasta el agua. Incluso hubo un recluso que aprovechando su trabajo en el muelle de carga se hizo con ropa militar, que se mandaba a lavar allí, y consiguió subirse de uniforme a un bote que, sin embargo, no iba a San Francisco, sino a Angel Island, donde fue arrestado.

Pero tal vez los dos intentos más famosos sean los de la batalla de Alcatraz en 1946 y el sofisticado plan de 1962. En el primero fue un motín violento que duró dos días y que comenzó a fracasar cuando los reos vieron que no tenían las llaves para abrir la puerta del patio y que acabo con la entrada en acción de los Marines en el bloque de celdas. El episodio dejó heridos y dos oficiales y tres de los reclusos que intentaban escapar muertos.

El segundo, en 1962 fue llevado al cine en “Escape from Alcatraz”. Tres reclusos, Frank Morris y los hermanos Anglin, prepararon su huida durante meses y el 11 de junio de 1962 por la noche se desvanecieron de sus celdas. Al día siguiente, el guardia solo encontró cabezas de yeso que los imitaba sobre las almohadas. Morris y los Anglin se escaparon a través de los orificios de ventilación, que habían agrandado y ocultado, de sus celdas. Los tres fueron declarados desaparecidos y presuntamente ahogados.

Menos de un año después, el 21 de marzo de 1963, la Roca cerró sus puertas como penitenciaría. De acuerdo con la Agencia Federal de Prisiones, la fuga de 1962 no tuvo nada que ver con la decisión, que se tomó tiempo antes del evento. Alcatraz cerraba sus puertas, se lee en la página de la institución, porque su funcionamiento resultaba demasiado caro.