Unas ánforas del fondo marino desvelan cómo hacían el vino los romanos

Las ánforas se utilizaban en los procesos de elaboración de vino tinto y blanco y el pino servía para crear alquitrán e impermeabilizar las tinajas

0
959
Ánforas (archivo - donations welcome en Pixabay).

EFE | El estudio de tres ánforas ha ayudado a descubrir algunas de las prácticas utilizadas por los romanos para elaborar, conservar y posiblemente para aromatizar el vino que consumían.

El estudio, dirigido por la Universidad de Aviñón (Francia) y publicado en la revista Plos One, sugiere que los romanos usaban uvas autóctonas para hacer vino y que, después, lo conservaban en unas ánforas que previamente habían sido impermeabilizadas con brea de alquitrán importado.

Para hacer este estudio, los autores examinaron tres ánforas de la época romana halladas en un depósito del fondo marino cerca del puerto de San Felice Circeo, Italia, a unos 90 km al sureste de Roma.

Los marcadores químicos, junto a los residuos de tejidos vegetales y el polen encontrados en las ánforas, han sido esenciales para confirmar la presencia de derivados de la uva y del pino en las jarras.

Los autores sugieren que las ánforas se utilizaban en los procesos de elaboración de vino tinto y blanco, y que el pino servía para crear alquitrán e impermeabilizar las tinajas y quizás también para aromatizar la bebida, como se ha observado en yacimientos arqueológicos similares.

El polen de la vid coincide con el de las especies silvestres de la zona, lo que sugiere que estos bodegueros utilizaban plantas locales, aunque no está claro si estas estaban domesticadas en aquella época.

Por su parte, el alquitrán de pino no es local y, probablemente, fue importado de Calabria o Sicilia, según el estudio.

Los autores destacan los beneficios de realizar una investigación multidisciplinar para caracterizar las prácticas culturales a partir de los objetos arqueológicos.

En este caso, la identificación de restos vegetales, el análisis químico, los registros históricos y arqueológicos, el diseño de las ánforas y los hallazgos anteriores han contribuido a las conclusiones de este análisis y han ayudado a «interpretar una historia más allá de los artefactos que no sería posible utilizando una sola técnica», defienden los autores.

«Si hubiera que retener un mensaje de la lectura de este artículo, estaría relacionado con la metodología multidisciplinar que se aplica», subraya la investigadora principal Louise Chassouant, química de la Universidad de Aviñón.