Bulo: Bill Gates no ha dicho que la vacuna causará 700.000 muertes

EFE – El multimillonario estadounidense Bill Gates, fundador de la compañía tecnológica Microsoft, ha sido blanco de numerosas afirmaciones engañosas durante la pandemia, muchas de ellas vinculadas a su apoyo a la investigación científica sobre vacunas a través de la Fundación Bill & Melinda Gates.

Recientemente, unas declaraciones suyas durante una entrevista en televisión el pasado 9 de abril han sido utilizadas en Facebook o Twitter para difundir falsedades como que Gates «reconoce que miles de personas morirán con la vacuna» del coronavirus, o que el magnate «consideraría un buen resultado 770.000 muertos por la vacuna».

DATOS: Son afirmaciones falsas: Gates no se refirió a las muertes causadas por la vacuna en una entrevista con la cadena estadounidense CNBC, sino al número de gente (700.000 personas) que según sus cálculos podría sufrir algún efecto secundario si toda la población mundial se vacuna, cuando exista el antiviral contra la COVID-19.

Las declaraciones que se han descontextualizado se producen cuando la periodista pregunta a Gates sobre si cree que habrá una vacuna antes de 18 meses con los avances que se están realizando en ese momento.

Gates le responde que si todo va según lo previsto, la vacuna se podrá conseguir antes de 18 meses, pero incide en «no crear falsas expectativas» porque «la vacunación de personas mayores es un gran desafío».

Recuerda, en este sentido, que la propia vacuna de la gripe «no es tan efectiva en la gente mayor» y que, de hecho, este colectivo se beneficia sobre todo de que «gente más joven esté vacunada y no la contagie».

“Necesitamos una vacuna que funcione en las mayores franjas edad, porque es donde la gente corre el mayor riesgo, y para que las personas mayores no sufran efectos secundarios. Una de cada 10.000 personas sufre efectos secundarios, y eso implica que más de 700.000 personas lo sufrirían”, precisa.

Gates realiza este cálculo sobre la base de que se consiguiera producir 7.000 millones de dosis de la vacuna, una por cada habitante del planeta.

NO, TAMPOCO PRONOSTICÓ EL CORONAVIRUS

No es la primera vez que el fundador de Microsoft es víctima de una información falsa. De hecho, Gates ha sido objeto de todo tipo de teorías conspirativas desde hace años, y especialmente a raíz el brote del nuevo coronavirus.

Otros bulos que han alimentado las sospechas sobre las intenciones de Gates se basan en una charla TED que protagonizó en 2015, en la que señalaba como uno de los grandes riesgos globales la posibilidad de una pandemia mundial.

«Hoy, el mayor riesgo de una catástrofe mundial no se parece a una bomba nuclear, se parece más a esto», decía Gates al inicio de aquella intervención, mostrando en pantalla una imagen del virus de la gripe.

«Si algo mata a decenas de millones de personas en las próximas décadas, será un virus muy infeccioso, más que una guerra. Parte de la razón de esto es que se ha invertido una gran cantidad en disuasión nuclear y muy poco en sistemas para detener una epidemia. No estamos listos para la próxima epidemia», añadió en aquella charla.

Una vez conocida la pandemia, el pasado 24 de marzo, Gates aclaró el significado de aquellas palabras en una entrevista promovida por los organizadores de las charlas TED y realizada por videoconferencia.

«Quería decir que no estamos listos para la próxima pandemia, pero que había avances en la ciencia y que si poníamos recursos podíamos estar preparados (…) pero apenas hemos hecho nada y ahora tenemos un virus respiratorio que, lamentablemente, está cumpliendo con mis peores pronósticos», señaló el fundador de Microsoft.

Recientemente, el cantante español Miguel Bosé acusó a Bill Gates de «eugénesico» por, entre otras cosas, ser propietario de la «farmacéutica» GAVI, que según el artista ha causado víctimas en todo el mundo por sus «vacunas fallidas».

El nombre de «GAVI» responde en realidad a las siglas en inglés de la Alianza Global para la Vacunación y la Inmunización (Global Alliance for Vaccines and Immunisation) y está financiada solo en parte por la Fundación Bill & Melinda Gates, junto a otras organizaciones internacionales y gobiernos.