Un canal de cocina encandila a millones de seguidores con comida casera

"Anna recetas fáciles" arrasa en las redes sociales con comida tradicional y sencilla. Recetas en las que usa ingredientes que cualquiera tiene en su nevera

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EFE – El canal de cocina «Anna recetas fáciles» encandila a nueve millones de seguidores en las redes sociales con recetas tradicionales y sencillas, en las que utiliza ingredientes que cualquiera puede encontrar en su nevera o en el supermercado sin gastar mucho dinero para elaborar «comida de hacer en casa».

La administradora de este canal, Anna Terés, ha explicado a Efe, desde sus fogones en Logroño, que las recetas que publica en sus redes sociales son «muy de hacer en casa», lo que constatan sus cinco millones de seguidores en Facebook, los tres y medio en Youtube y otro medio millón en Instagram.

«Si vemos una receta que nos gusta y nos aparece un ingrediente que no tenemos, nos inclinamos por no hacer esa comida»; mientras que «si utilizas huevos, harina, leche, tomate o cosas que se puedan tener en fresco, la gente se anima a hacerla», ha asegurado.

En este sentido, ha aseverado que las recetas de alta cocina las disfruta mucho cuando sale a comer a un restaurante, pero «es inviable poder elaborar esos platos desde tu casa y perder muchas horas en un solomillo si no eres un profesional».


«A mi me encantan los platos de alta cocina y los restaurantes buenos donde te ponen un plato enorme de diseño con poca comida, pero que, en realidad, lleva mucha elaboración en la salsa, la carne, la guarnición o, incluso, en el pan y el agua», ha precisado.

No obstante, ha indicado que ellos lo hacen porque tienen público y pueden dedicar 15 horas a elaborar un plato y presentártelo de forma «muy especial», pero ella asegura que no tiene tiempo para «dedicar cinco horas a una salsa que va a tener una posición anecdótica en el plato».

Con esta fórmula de «cocina fácil» para todos los públicos, ha revelado que la receta que más éxito ha tenido en su canal de Youtube ha sido un «simple» bizcocho de yogur clásico, que lleva más de 27 millones de reproducciones; seguido del de una lasaña de carne, con 11 millones.

 

También ha nombrado otras recetas que han superado más de un millón de reproducciones, como los rollitos de primavera, los sándwiches y la tarta de manzana, si bien ha sido un alimento con miles de años de antigüedad el que ha despertado la curiosidad de muchos de sus seguidores durante el confinamiento por la covid-19: el pan.

«Noté que muchas personas -ha comentado- me preguntaban sobre cómo hacer pan y había una demanda tremenda porque la gente no quería salir de casa, por lo que me decidí a hacer un vídeo sobre cómo hacer este alimento».

Durante ese mismo periodo hacía retransmisiones en directo porque era «una manera de salir de la rutina de estar encerrada en casa y de hacer la cuarentena mucho más llevadera».

Terés, natural de Lleida pero afincada en Logroño desde hace más de veinte años, decidió, en 2014, abrir un blog de cocina porque sus amigos le pedían frecuentemente la receta de un bizcocho, y pensó que era una buena manera de tenerla siempre a mano, sin necesidad de contarlo muchas veces.

Fue una amiga la que le invitó a que se abriera sus cuentas en redes sociales para publicar todas sus recetas y, aunque no sabía muy bien cómo conseguir seguidores, los usuarios comenzaron a pasarse de manera «frecuente» por su perfil de Facebook.

«Me abrí una página en Facebook y desde allí empecé a subir novedades. Conocí a otras personas que tenían blogs de cocina y que me enseñaron a conseguir un poco más de alcance», ha detallado Terés, quien, en sus comienzos, subía al menos 4 o 5 recetas a la semana para «tener variedad».

Así, compartía las recetas que «más éxito tenían en casa», como macarrones y arroz; aunque pronto percibió que lo que estaba más rico no siempre tenía tanta aceptación como las comidas que tenían un aspecto apetitoso en las fotos.

Según esta cocinera ilerdense, tan solo el 40 por ciento de las personas que le ven al otro lado de la pantalla residen en España; mientras que el resto reproducen sus vídeos desde otras partes del mundo, principalmente en Latinoamérica, pero hay algunos que se le «resisten», como, por ejemplo, Corea del Norte.

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