¿Hay un cocodrilo en el Pisuerga? Se le busca, pero un experto dice que no hay pruebas

Un supuesto cocodrilo lleva siendo noticia un par de días por haber sido visto por algunas personas en la confluencia del Pisuerga y el Duero

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Dispositivo de búsqueda (EP).

Un supuesto cocodrilo lleva siendo noticia un par de días por haber sido visto por algunas personas en la confluencia del Pisuerga y el Duero. Alertadas las autoridades comenzó la búsqueda y se fueron conociendo más datos, incluso se aseguró que se trata de un especimen del Nilo.

Sin embargo, un rastreador profesional asegura que no hay ningún indicio de que haya un reptil de ese tamaño por la zona.

El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona), junto a efectivos de la Guardia Civil y de la Policía Local de Simancas, rastrea la zona desde el sábado y se asegura que el animal buscado mide entre 1 y 1,5 metros.

Varios ayuntamientos de la zona han emitido bandos y avisos pidiendo prudencia a la ciudadanía ante el peligro que supone la presencia del reptil en la ribera del río Duero.

Así, para evitar posibles daños a la población, los consistorios de Villamarciel, San Miguel del Pino y Tordesillas han emitido bandos que recomiendan a vecinos y paseantes que no se acerquen a las zonas próximas al río y tengan «especial cuidado» hasta que se capture al animal, que «podría haberse escapado de una vivienda cercana donde lo tuvieran como mascota».

Según advierten las autoridades, la criatura podría resultar «muy peligrosa para las personas», por lo que se ruega a la población que, hasta su captura, se extreme la precaución y se eviten zonas cercanas al río, especialmente pescadores y piragüistas.

Por su parte, el alcalde de Simancas, Alberto Plaza, ha señalado que se ha procedido a acordonar la zona donde se ha producido el avistamiento para evitar el acceso al entorno mientras el operativo de seguridad busca al animal.

A la espera de que los efectivos hallen a la criatura, el alcalde ha evitado confirmar que se trate de un cocodrilo, aunque sí ha admitido que responde a una especie «no habitual en la zona».

Sin embargo, este lunes a mediodía nos llega una versión distinta. El rastreador profesional de la asociación Chelonia para la conservación, investigación y planificación de recursos naturales Fernando Gómez ha asegurado que los indicios hallados en la ribera de Pesqueruela, donde confluyen los ríos Duero y Pisuerga, «no corresponden, en ninguno de los casos, a un reptil de gran tamaño».

Tras una importante labor de búsqueda y reconocimiento en la zona donde se produjo el supuesto avistamiento, Gómez ha explicado que los restos que han aparecido corresponden a la depredación de una nutria que había excretado en la ribera los restos de un pez y un cangrejo que se había comido.

Asimismo, se han hallado rastros y aplastamientos que corresponden a presencia y paso humano, mientras que también hay otros indicios, tales como huellas, que «no son de diagnóstico» y, por tanto, «no se puede decir a que especie pertenecen».

«Hemos revisado meticulosamente cada rincón donde el animal ha podido tomar el sol o dejar marcas de huellas y no hemos encontrado nada», ha apostillado Gómez, quien ha avanzado que el operativo junto a la Guardia Civil continuará con una búsqueda «activa» para tratar de localizar «algún indicio que confirme la presencia de un reptil de gran tamaño».

Sin embargo, ha señalado que el hecho de no haber encontrado indicios de un reptil «no significa que no esté» en la zona, por lo que aún no se descarta su presencia.

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