Diseñan una cápsula vibratoria que duplica la capacidad de defecar sin necesidad de fármacos para el estreñimiento

Los malos hábitos de alimentación, como no comer suficiente fruta y verdura, se asocian a un aumento de los problemas de tránsito intestinal y al estreñimiento

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Una mujer estreñida. | https://foto.wuestenigel.com/woman-sitting-on-toilet-with-toilet-paper-constipation-concept/ Creative Commons 2.0

EUROPA PRESS | Los malos hábitos de alimentación, como no comer suficiente fruta y verdura, se asocian a un aumento de los problemas de tránsito intestinal y al estreñimiento. Tradicionalmente, para tratarlos, se han venido usando laxantes de venta libre, a veces en forma de supositorio, pero ¿es posible poner fin a este incómodo problema sin el uso de fármacos?

Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Georgia (Estados Unidos) han diseñado una cápsula vibratoria para estimular la acción del colon, que parece duplicar la capacidad de los adultos con estreñimiento crónico debilitante para defecar con más normalidad y sin fármacos.

En un estudio realizado con más de 300 adultos en unos 90 centros de todo el país, los participantes que utilizaron la cápsula vibratoria durante ocho semanas tuvieron aproximadamente el doble de deposiciones espontáneas completas que los que tomaron un placebo, según informan los investigadores, dirigidos por Satish S.C. Rao, en un estudio publicado en la revista ‘Gastroenterology’.

Para el estudio, las cápsulas de casi un centímetro de largo y forma tradicional con una cubierta de plástico sin látex, que se tragan como cualquier píldora, se programaron previamente para inducir sesiones de vibración de dos horas dos veces al día y se tomaron cinco días a la semana. Estimulaban el colon durante tres segundos seguidos de 16 segundos de descanso. Una vez finalizadas las dos sesiones diarias, las cápsulas se silenciaban y pasaban de forma natural por el tracto gastrointestinal.

«Es el primero de su clase en todo el mundo gastrointestinal», afirma Rao. «En primer lugar, es un dispositivo, no es un fármaco. Es un tratamiento no farmacológico y, en segundo lugar, actúa justo en el colon, en la zona diana, donde excita los músculos de la pared del colon para que hagan su trabajo», añade.

Rao y sus colegas tienen información adicional de que la llamada a la acción en el colon también puede detectarse en el cerebro y que, con el tiempo, puede ayudar al colon a recuperar una función más normal sin necesidad de indicaciones adicionales. «Las señales normales para que el colon se ponga en marcha son cuando nos levantamos por la mañana y cuando comemos», explica.

TRATAMIENTO DEL ESTREÑIMIENTO CRÓNICO

«La cápsula vibratoria es un novedoso enfoque no farmacológico para el tratamiento del estreñimiento crónico, un problema frecuente y difícil en todo el mundo», asegura el coautor, Eamonn Quigley.

«Estos resultados demuestran la seguridad y eficacia de la cápsula vibratoria en el tratamiento del estreñimiento crónico», afirma Quigley. Según los investigadores, el 39 por ciento de los participantes que utilizaron la píldora vibratoria tuvieron una o más deposiciones completas a la semana, frente al 22 por ciento de los que tomaron un placebo similar. Casi el 23 por ciento de los que tomaron la cápsula activa tuvieron dos o más deposiciones espontáneas completas a la semana, frente a algo menos del 12 por ciento de los que tomaron el placebo.

Según los investigadores, los que tomaron la cápsula vibratoria también experimentaron mejoras significativas en problemas clásicos como el esfuerzo, la consistencia de las heces y la calidad de vida en general, en comparación con los que tomaron el placebo. No se observaron efectos secundarios significativos. Alrededor del 11 por ciento de los participantes que utilizaron la cápsula declararon experimentar una «ligera sensación de vibración», pero siguieron utilizándola. La gran mayoría consideró que el sistema era fácil de usar.

A pesar de los avances en el tratamiento farmacológico, existe una enorme necesidad insatisfecha de mejores tratamientos para este problema que afecta a unos 40 millones de personas solo en Estados Unidos. Alrededor de la mitad de los pacientes no están satisfechos con sus terapias actuales y están dispuestos a probar otras nuevas, según los autores del estudio.

¿CÓMO ACTÚAN LOS TRADICIONALES LAXANTES?

Tal y como explican los investigadores, el estreñimiento es un problema del colon, y lo que hace este dispositivo es activar el órgano que no funciona correctamente. Hoy en día, la mayoría de los medicamentos para el estreñimiento empiezan a actuar en el intestino delgado, situado entre el estómago y el colon y punto principal de la digestión. Los fármacos aumentan las secreciones del intestino delgado, lo que inunda el colon, que sí ayuda a evacuar su contenido. Pero los residuos no son todo lo que se va por el inodoro.

«Estamos evacuando los residuos, pero estamos evacuando algo más que los residuos», afirma Rao, para advertir de que estos métodos también eliminan gran parte del microbioma intestinal crítico, que vive principalmente en el colon y que favorece la digestión, desempeña una función defensiva de primera línea para el sistema inmunitario y ayuda a que el intestino ‘hable’ con el cerebro.

El daño al microbioma intestinal es una de las mayores preocupaciones de Rao sobre este tipo de terapias. «El colon es un órgano dinámico porque hay muchas bacterias ahí dentro que, como nosotros, necesitan una nutrición adecuada y sobrevivir», expresa. «No hay pruebas de que la cápsula vibratoria interfiera en las numerosas funciones esenciales del microbioma intestinal, lo cual es estupendo», afirma Rao.

En total, participaron en el estudio 269 mujeres con estreñimiento crónico. Hasta 163 utilizaron la nueva cápsula vibratoria y 145 tomaron una cápsula de placebo. Los participantes de ambos grupos llevaban luchando contra el estreñimiento una media de 14 años, aunque la duración tendía a ser mayor en el grupo de la cápsula vibratoria. Los participantes tomaron una cápsula al acostarse cinco días a la semana durante ocho semanas para que estuviera en el colon cuando se activara al día siguiente.

Los participantes llevaban un diario electrónico de sus deposiciones y anotaban problemas como el esfuerzo. Se les permitió utilizar un número limitado de tratamientos «de rescate», como laxantes, si no defecaban durante tres días, pero se les pidió que anotaran su uso en sus diarios. En el estudio solo se contabilizaron las deposiciones «espontáneas», es decir, las que no se habían producido en las 48 horas anteriores. Una cápsula de activación externa registraba el número y las horas de activación de la cápsula vibratoria.

El estudio comenzó con dos horarios distintos de activación de las cápsulas, a las 6 de la mañana o al mediodía, y la evaluación de los primeros 120 pacientes indicó que la activación a mediodía daba mejores resultados. Los investigadores se sorprendieron porque el colon tiende a despertarse por la mañana y a que muchas de las personas suelen ir al baño por la mañana.

Los investigadores señalan que los tiempos de activación aparentemente inusuales de los participantes en el estudio podrían reflejar un «hábito» diferente para los que padecen estreñimiento crónico.

Tal y como explican los investigadores, cuando se ingieren alimentos, estos bajan por el esófago y llegan al estómago, donde comienza la digestión. A continuación, el material, en su mayor parte líquido, pasa al intestino delgado, donde se descompone y absorbe. Con la ayuda de bacterias, el colon, de dos metros de largo y musculoso, absorbe agua y vitaminas de los alimentos, lo que ayuda a solidificar las heces y pasarlas al recto para su eliminación.

En estados de buena salud, el colon se contrae de forma constante para ayudar a desplazar el contenido. Este movimiento debería aumentar cuando se procesan activamente los alimentos. Por eso, la estimulación mecánica directa del colon surgió como posible estrategia para encontrar terapias más eficaces y con menos efectos secundarios.