El hotel donde la Luna ‘aterrizó’

Dubái podría añadir un nuevo hito a su horizonte urbano, con un hotel que tendrá el aspecto de una gigantesca Luna

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Resort 'Moon Dubai' representado gráficamente en el sitio donde se asienta el rascacielos Burj Khalifa. | MOON/MRH.

Daniel Galilea. EFE | Dubái, una de las ciudades más cosmopolitas del mundo donde conviven tres millones de personas de casi 200 nacionalidades y se asientan el Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo, y otras edificaciones con una arquitectura espectacular, podría añadir un nuevo hito a su horizonte urbano, con un hotel que tendrá el aspecto de una gigantesca Luna.

En esta ciudad del golfo Pérsico, la mayor de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y capital del emirato homónimo, conocida por su lujoso comercio, su arquitectura ultramoderna y por alojar el principal puerto de los EAU, se prevé construir un impresionante complejo turístico, que incorporará una colosal estructura esférica que simulará el aspecto del satélite terrestre.

Es el proyecto ‘Moon’ (Luna) que alcanzará al menos 224 metros sobre el nivel del suelo y estará coronado por una esfera de 198 metros de diámetro como mínimo.

Sin embargo, las dimensiones definitivas del complejo se adecuarán a las características del espacio aéreo y a las normas de altura de cada una de las cuatro localizaciones en el mundo donde se construirá, y que en algunos casos podrían permitir edificar una superestructura más alta y más ancha.

“¡Este proyecto es muy grande, altamente complejo y totalmente único!”, según explica a EFE Michael R. Henderson, cofundador junto con Sandra G. Matthews, de la firma canadiense MOON World Resorts ó MWR, (www.moonworldresorts.com) que impulsa esta iniciativa.

“Esta esfera será verdadera a diferencia de muchos edificios que afirman ser esféricos cuando en realidad tienen una cúpula o estructuras de cúpula parcial” señala por su parte Matthews.

El complejo incluirá una reproducción de la superficie lunar de unas 4 hectáreas y una réplica de una futura colonia en el satélite natural de la Tierra, que Henderson y Matthews calculan que podría ser visitados por millones de personas cada año.

También incorporará un club nocturno con una “nave extraterrestre” en su parte superior, un sistema de transporte que circulará alrededor de la superestructura del hotel y por el interior de la esfera, un centro de eventos y convenciones con capacidad para 5.000 personas y un bar salón con múltiples niveles, además de amplias zonas con vegetación en su interior.

Este proyecto cuyo coste se calcula en 5.000 millones de dólares estadounidenses, requerirá una planificación de 12 meses seguida de una construcción de 48 meses, según sus creadores.

LA LUNA EN LA TIERRA.
Para Henderson y Matthews, ‘Moon’ será otro ejemplo del denominado ‘Efecto Bilbao’, en referencia al Museo Guggenheim, que se ha convertido en uno de los edificios contemporáneos más influyentes y ha dado un enorme impulso económico y cultural a la ciudad española donde se edificó.

MWR licenciará cuatro complejos Moon en todo el mundo, en lo que se conoce como “licencias regionales”, uno para cada una de las siguientes regiones geográficas: América del Norte, Europa, MENA (países de Oriente Medio, África del Norte y sus alrededores) y Asia.

Dubái es la favorita para instalar el complejo ‘Moon’ en la región MENA, lo cual marcaría un hito en esa ciudad, ya que “su enfoque urbanístico actual se basa completamente en proyectos inmobiliarios residenciales en lugar de proyectos de crecimiento turístico innovadores y espectaculares”, según Henderson.

Cada uno de los licenciatarios regionales podrán elegir si ‘Moon’ se desarrolla como un destino turístico independiente o como un punto focal central dentro de una comunidad de uso mixto, manteniendo una relación con su entorno urbanístico similar a la que existe entre el Burj Khalifa y el centro de Dubái, apunta.

Henderson señala que España es la opción preferida de MWR para conceder la licencia regional europea única de este proyecto, siendo Barcelona una de las ciudades donde podría establecerse.

Señala que este proyecto de un hotel impulsado por la tecnología será “diferente de los parques acuáticos y parques temáticos que funcionan en el mundo”, y actuará como un puente entre nuestro planeta y su última frontera: el cosmos.
Su construcción es completamente factible desde el punto de vista de la tecnología, la ingeniería, la arquitectura y el diseño, ratifican.

UN PUENTE AL ESPACIO.
Para Sandra G. Matthews, ‘Moon’ posibilitará una experiencia cósmica dinámica y auténtica en la Tierra, que estará disponible para muchos, y no sólo para unos pocos, “haciendo posible que todos se unan a la emoción del turismo espacial”, según adelanta.

Este complejo ofrecerá a los huéspedes y visitantes un viaje de descubrimiento casi interminable, cuya «atracción estrella» les permitirá “caminar por una superficie simulada de la Luna mientras exploran una amplia colonia lunar totalmente operativa y en funcionamiento, durante lapsos de 90 minutos”, apuntan.

Su equipamiento tecnológico también le permitirá funcionar como una plataforma de formación y entrenamiento para las agencias espaciales y sus respectivos astronautas.

El edificio principal de la superestructura con forma de disco y sobre el que se asienta la gigantesca esfera lunar, alojará 300 unidades residenciales de lujo privadas o ‘Sky Villas’ (villas del cielo), cuyos propietarios serán miembros del exclusivo Club de Socios Privados de ‘Moon’.

Además cada uno de los complejos que se edifiquen ofrecerá una sostenibilidad medioambiental continua, ya que en sus interiores y exteriores se buscará una excelencia ecológica que respete la naturaleza y el bienestar animal, y fomente la salud humana y la biodiversidad tanto en la gestión operativa como en los alimentos, que serán orgánicos, según Henderson y Matthews.

La construcción y sus terrenos incluirán una gran área con vegetación favorable a los insectos polinizadores, la reutilización del agua y la captación de agua de lluvia, la energía de fuentes renovables (eólica, solar y geotérmica) y una climatización alimentada por electricidad generada sin emisiones de carbono, aseguran.