Un estudio apunta que las chicas rurales son más cuestionadas por beber alcohol

Las zonas rurales ejercen un mayor control social sobre las conductas transgresoras de las mujeres jóvenes

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Alcohol (bridgesward en Pixabay).

EFE | Un estudio liderado por una investigadora de la Universidad de Granada (UGR) ha demostrado que las mujeres jóvenes de zonas rurales son más cuestionadas por su actitud en el consumo de alcohol, pero también en el uso de las redes sociales vinculado a ambientes festivos.

El trabajo de la investigadora del Instituto Universitario de Investigación de Estudios de las Mujeres y de Género de la UGR Laura Pavón ha reflejado que las zonas rurales ejercen un mayor control social sobre las conductas transgresoras de las mujeres jóvenes y cuestionan más la relación con el alcohol de ellas que de los jóvenes.

Estas conclusiones son el resultado de cuarenta entrevistas en profundidad realizadas a 22 mujeres y 18 hombres, de entre 18 y 24 años, que residen en áreas rurales de la comarca extremeña de La Vera.

El trabajo refleja la importancia de lo social tanto en las prácticas de consumo de alcohol como en el uso de tecnologías y redes sociales, elementos esenciales de pertenencia, arraigo al lugar y al grupo.

La investigación indica que los jóvenes rurales participan de manera regular en prácticas de consumo de alcohol, que lo hacen con sus amigos y lo comparten en redes sociales como muestra de pertenencia a un grupo, hedonismo y la diversión vinculada al consumo de bebidas alcohólicas.

El estudio ha detectado masculinidades y feminidades presentes en las conductas relacionadas con la bebida que determina los relatos y usos del alcohol.

«Existe un mayor control social sobre las actitudes de las mujeres jóvenes y un señalamiento del comportamiento de ellas ante el abuso del alcohol, mientras que en los varones está fuera de todo estigma», ha apuntado la autora del trabajo, que ha apuntado que ellas mantienen el control y ellos cuentan su «capacidad» de aguante.

El estudio también ha apuntado que cada vez existe menor diferencia entre el ocio rural y el urbano y que el anonimato y la distancia que conceden las redes contrasta también con las relaciones de cercanía rural, «por lo que prima el mantenimiento de una apariencia popular online y offline», ha detallado Pavón.

El trabajo pretende ayudar a adoptar prácticas preventivas y de intervención con jóvenes rurales en el consumo de alcohol, uso de las TIC y las redes sociales y ha alertado sobre las masculinidades como factor de riesgo en el uso y abuso de drogas.

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