Un estudio identifica los microbios que habitan en monumentos subterráneos

Un estudio analizó tumbas de la antigua China y ha demostrado la importancia de entender las características de las redes de organismos para su conservación

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Un microbio un montón de feo (Gerd Altmann en Pixabay).

EFE | Investigadores del CSIC lideran un estudio internacional que describe por primera vez las redes ecológicas que ayudan a explicar el origen, la dispersión, la colonización y el dominio de grupos clave de microorganismos en los sitios del patrimonio cultural subterráneo.

El trabajo, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), ha analizado unas tumbas de la antigua China y ha demostrado la importancia de entender las características del microbioma (redes de organismos) para su conservación a largo plazo.

Este estudio proporciona avances importantes sobre la ecología del microbioma con sus elementos genéticos y las interacciones que los microorganismos que habitan en monumentos históricos establecen con el medioambiente en el que se encuentran.

Así, se ha demostrado por primera vez que las interacciones complejas entre microbios y microfauna, que van desde la cooperación a la competencia, son fundamentales para explicar el microbioma de estas tumbas, lo que permite avanzar en la búsqueda de métodos para la conservación a largo plazo en monumentos subterráneos.

Para llegar a sus conclusiones, los investigadores combinaron estudios de campo con ensayos fisiológicos y experimentos de interacción biológica desarrollados en el laboratorio.

«Usando técnicas de secuenciación, fuimos capaces de caracterizar las bacterias blancas (del grupo de las actinobacterias) que dominan estas tumbas», ha explicado Manuel Delgado-Baquerizo, investigador en el Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla y director del Laboratorio de Biodiversidad y Funcionamiento de Ecosistemas.

Ha detallado que estas bacterias atraen a unos invertebrados (colémbolos) mediante la producción de un gas (geosmina).

Los colémbolos se alimentan de estas bacterias y, a cambio, estos colémbolos que tienen un alto grado de movilidad les permite esparcir sus colonias por toda la tumba de forma eficiente, ha indicado Delgado-Baquerizo.

Además, estas bacterias son capaces de producir un cóctel de celulasas y sustancias antimicrobianas que ayudan a degradar los materiales de la pared de la tumba, al tiempo que mantienen a otras bacterias lejos de sus colonias, razones por las que son tan dominantes en esta tumba, ha añadido el profesor Youzhi Feng, del Instituto de Ciencias del Suelo de la Academia de Ciencias de China.

La conservación de sitios del patrimonio cultural subterráneo, como tumbas y cuevas, y de sus pinturas y reliquias, es fundamental para preservar el patrimonio cultural e histórico.

El biodeterioro microbiano es una de las principales preocupaciones para la conservación de estas reliquias a nivel mundial.

«Aún estamos lejos de comprender la ecología relativa a las comunidades microbianas que prosperan en estas importantes reliquias culturales históricas, pero este estudio abre las puertas a nuevas investigaciones en esta dirección», ha subrayado el investigador del CSIC.

Este estudio investiga el microbioma de unas tumbas asociadas a la dinastía de Han Dahuting, la segunda dinastía imperial china (206 a.C-220 d.C), durando desde el año 206 a. C. hasta el 220 d. C.

Las tumbas, asociadas con altos funcionarios de este periodo, proporcionan un registro detallado de todos los aspectos de la vida cotidiana de aquella época.

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