La historia de un fugitivo que le ocultó su pasado a su familia se vuelve viral

Bobby Love escapó en 1977 de una prisión en Carolina del Norte y huyó a Nueva York para empezar una nueva vida con una familia a la que le ocultó su pasado

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EFE | La historia de Bobby Love, un fugitivo que escapó en 1977 de una prisión de Raleigh, en Carolina del Norte (Estados Unidos), y que huyó a Nueva York para empezar una nueva vida con una familia a la que le ocultó su pasado, se ha viralizado gracias a las fotografías de Brandon Stanton.

En una serie de once fotografías publicadas en Humans of New York, la popular plataforma que Stanton utiliza para contar anécdotas vitales de gente anónima, los usuarios han podido descubrir una historia digna de película que empieza con declaraciones de la mujer de Love, Cheryl.

«Era una mañana normal, hace cinco años, estaba haciendo té en la cocina y Bobby estaba en la cama. Tocaron a la puerta y doce policías entraron de repente, algunos con las siglas FBI en sus chaquetas», relata Cheryl, que cuenta que mientras ponían las esposas a su marido ella le preguntó si había matado a alguien.

«Esto se remonta a hace muchos años, Cheryl. De mis años en Carolina del Norte», le dijo Love a su mujer.

Bobby Love, cuyo nombre real era Walter Miller, creció en un ambiente pobre en Carolina del Norte y asegura que su declive empezó en un concierto de Sam Cooke cuando tenía catorce años, en 1964.

Allí fue detenido por primera vez por escándalo público tras gritarle al artista, que abandonaba enfadado el escenario repentinamente, que «no era ni una mierda».

«A partir de ahí todo cuesta abajo. Empecé a robar coches, cheques (…) hasta que entré en una banda y empezamos a robar bancos», cuenta Love, que fue enviado a prisión después de un atraco.

Una vez en la cárcel, Love empezó a planear su fuga y se apuntó a trabajos forzados fuera de la prisión.

De esta forma ideó un plan para escapar mientras estaba en el exterior, aprovechando el despiste de uno de los vigilantes.

Mientras iba en el tren de camino a su nueva vida en Nueva York, alguien le preguntó al que todavía era Walter Miller por su nombre.

«Me lo pensé un instante y ahí nació Bobby Love. Fue la muerte de Miller», manifiesta Love, quien tuvo que empezar totalmente de cero pero se las ingenió para conseguir un nuevo número de la seguridad social, una cuenta bancaria, un certificado de nacimiento, un carnet de conducir y, finalmente, un trabajo.

Más adelante conoció a Cheryl, con quien formó una familia pero a quien nunca le contó su verdadera historia porque «era tan inocente que, aunque nunca me hubiese delatado, me hubiese hecho decírselo a la policía».

Después de ser detenido en 2015, Cheryl escribió cartas a mucha gente relevante, con testimonios que atestiguaban la vida tranquila y ahora modélica de Love.

Tras un año preso, le fue concedida la condicional y Cheryl logró perdonar a su marido, a quien obligó a cambiarse legalmente su nombre por el de Bobby Love.

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