Hombre, mujer, hombre, mujer… un inglés cambia de sexo tres veces

Sam estaba casado y tenía dos hijos, pero en 1997 cambió de sexo y pasó a ser Samantha hasta que en 2004 se convirtió en Charles... y hoy de nuevo es mujer

0
4246

Sam Kane es una abogada de éxito en Londres, aunque su vida personal tiene algo muy particular: nació hombre. Pero no, no estamos ante un simple caso de cambio de sexo, ya que a los pocos años de ser mujer decidió ser hombre de nuevo… y luego otra vez mujer.

Durante mucho tiempo confundido sobre su género y reprimiendo tendencias femeninas desde la infancia, fue la ruptura de su matrimonio en 1992 lo que hizo reaccionar a Sam. Asumió que deseaba ser una mujer y dio el paso.

Creyendo que la vida como mujer resolvería todos esos sentimientos conflictivos, gastó 100.000 libras en una cirugía de reasignación de género en 1997 para pasar a Samantha. Se le extirparon los órganos masculinos y se modificaron sus genitales femeninos.

Al principio estaba encantada con su transformación, pero siete años más tarde, Samantha se mostraba cansada de vida decepcionante y «superficial». Le aburrían las actividades típicas del género femenino y, además, los hombres no la tomaban en serio como mujer de negocios y se burlaban de ella por no ser una «mujer de verdad».

Así, en 2004, gastó miles de libres más para revertir la operación de cambio de sexo. Estaba convencida de haber cometido un terrible error y de que la vida como hombre era mucho mejor.

Y se puso en manos de los cirujanos por segunda vez. Los implantes mamarios fueron extirpados, los genitales masculinos creados de nuevo… y «nació» Charles Kane, un hombre nuevo.

Charles se comprometió con Victoria y estaba seguro de que su vida como mujer había sido un tremendo error provocado por los sentimientos encontrados que tenía desde pequeño. Pero ya todo había quedado atrás… o no.

Pero había un nuevo problema, era imposible ser un hombre completo tal y como lo había sido de nacimiento. La cirugía original era irreversible y Sam/Samantha/Charles sentía rechazo tanto de hombres como de mujeres. «Habiéndome convertido en Samantha, así debí quedarme», lamentaba Charles con el apoyo de Victoria, que entendió la situación y se mantuvo como amiga, pero la relación se rompió.

A partir de entonces, de nuevo se centró en ser mujer y ahora vive «soltera y feliz como mujer trabajadora», dejando atrás las dudas una vez más, esta vez espera que para siempre.

image_pdfimage_print

Dejar respuesta