Maizey, la perrita que se drogó con marihuana

¿Quién no se asustaría de llegar un día a casa y notar que su perrita presenta un comportamiento extremadamente inusual?

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La perrita

¿Quién no se asustaría de llegar un día a casa y notar que su mascota presenta un comportamiento extremadamente inusual?

Esto le pasó a Laura Klivans, cuando regresó a su hogar del trabajo y halló a Maizey, su pitbull mestiza marrón y blanca, no en las escaleras (donde suele esperarla) sino en su cama, en un estado de confusión y mareo. Al tratar de levantarla, notó que temblaba y se tambaleaba hasta caerse. Más extraño aún, camino al veterinario, la perrita iba dando pequeños saltos como un cachorro y perseguía pelotas imaginarias.

Más tarde, después de realizarle las pruebas pertinentes en la clínica veterinaria Mission District de San Francisco, se concluyó que Maizey se recuperará pronto y que, probablemente, sólo había consumido un poco de marihuana.

¿Cómo ocurrió esto? Los perros suelen comer cosas del suelo por diferentes motivos, y no disciernen de qué objeto o alimento se trate. Según  Mariana Ibañez de PETSLATINOS, este hábito nace por diferentes factores. ‘’A veces, quieren llamar nuestra atención, siguen su instinto, si es cachorro probablemente sea la curiosidad o simplemente tiene hambre. Sea cual sea el motivo, como dueños debemos eliminar este mal hábito’’, afirma la experta.

La veterinaria Dorrie Black de la clínica Animal Internal Medicine and Specialty Services, en San Francisco, afirma que “Los perros se meten en todo”. Esto quiere decir que, si consideramos el creciente número de estados que han legalizado el uso medicinal o recreacional de la marihuana en Estados Unidos, vigilar minuciosamente a los perros se está volviendo cada vez más importante en dichas zonas, debido a los peligros que esta planta puede tener contra ellos.

Pero, ¿hay forma de controlar que ingieren nuestras mascotas en la calle? «Debemos acostumbrar a nuestro can a comer solo en el cuenco y felicitarlo por esto. En caso intente comer algo en la calle, debemos reñirle en el momento exacto. No sirve de nada llamarle la atención minutos después, el animal pierde orientación y no entenderá tu posición’», declara.

En las ciudades que cuentan con un elevado número de gente viviendo en las calles, como san Francisco, los desechos fecales humanos que están contaminados con marihuana son otra fuente de ingestión.

Esto es lo que Black cree que pasó con Maizey. Había estado escarbando y jugando entre los arbustos de un parque el día en que se drogó. “A los perros les encanta ese olor; para ellos es perfume”, comentó Black.

Según el veterinario Bejamín Otten, que trabaja en la clínica allCREATURES en El Cerrito, California, se deben localizar los siguientes síntomas si se quiere identificar la “toxicidad de la marihuana” en un perro: movimientos tambaleantes (como una persona en estado de ebriedad), goteo de orina, mirada aturdida u ojos vidriosos, temperatura baja y ansiedad o nerviosismo.

Dichos síntomas se presentan en los perros ya que el THC —el principal elemento psicoactivo de la marihuana— es venenoso para estos animales. No obstante, no se ha podido recoger la opinión de algún veterinario que haya podido concluir que la muerte de algún animal fue causado por la toxicidad del cannabis.

Lo que sí podría suceder, apuntó Dorrie Black, es que se produzca un efecto sedante en el perro tan intenso que pueda causar la inhalación de su propio vómito mientras duerme. De esta forma, se volvería letal. Debido a esto, Black advierte a los dueños de mascotas que tomen las debidas precauciones en estos casos. Lo más recomendable siempre será ir al veterinario lo antes posible.

Por otro lado, en Colorado, EE. UU. -estado que está rompiendo records de facturación con su nueva industria de venta legal de marihuana- un estudio reportó que dos perros murieron tras haber ingerido productos preparados con chocolate y mantequilla con infusión de marihuana. Lo que no está claro es si esto ocurrió por la marihuana, el chocolate o la mezcla de estos dos componentes. El chocolate negro y la mantequilla pueden ser altamente tóxicos para los canes.

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