Marcan tiburones en Galápagos para estudiar patrón migratorio y protegerlos

Científicos de instituciones académicas de Ecuador y de los Estados Unidos han marcado con dispositivos de rastreo a varios ejemplares

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Un tiburón (Andrea Bohl en Pixabay).

EFE | Científicos de instituciones académicas de Ecuador y de los Estados Unidos han marcado con dispositivos de rastreo a varios ejemplares de especies de tiburones de las islas Galápagos, con el objetivo de estudiar sus patrones migratorios y protegerlos.

Cinco tiburones ballena, cuatro martillo, otros cuatro azules e igual número de atunes aleta amarilla han sido marcados para rastrear sus patrones migratorios dentro y fuera del área marina protegida, informó el Ministerio del Ambiente de Ecuador en un comunicado.

Este proyecto ha sido ejecutado por un equipo de científicos y técnicos de la Dirección del Parque Nacional Galápagos y de organizaciones como «Galápagos Science Center», de la Universidad San Francisco de Quito, del Acuario de Georgia, de MigraMar y de Galápagos Whale Shark Project.

Con la ayuda de un avión ultraligero, la expedición recorrió extensas áreas del sur de las islas para localizar a los tiburones dispersos en la zona.

EN BUSCA DE TIBURONES BALLENA
Uno de los objetivos del proyecto era descubrir dónde estaban los tiburones ballena antes de llegar a la isla Darwin, en el noroeste del archipiélago.

«En 2017, un patrullaje aéreo por el sur del archipiélago descubrió 15 tiburones ballena cerca de la superficie, lo que permitió especular sobre la posibilidad de que esta área forme parte del circuito migratorio de estas especies», según indicó Harry Reyes, del Parque Nacional Galápagos.

Reyes recordó que esa expedición permitió localizar nueve tiburones ballena, cinco de ellos hembras adultas y a las cuales se les colocó un dispositivo de seguimiento por satélite.

Además, se habían tomado muestras de piel y de la zona de las branquias, como parte de un estudio más amplio para comprender cómo cambiaban sus microorganismos de acuerdo al entorno en el que se desplazaban.

«En alta mar los tiburones ballena son difíciles de estudiar por eso apoyamos el trabajo aquí en Galápagos y en otras islas oceánicas, como Santa Helena en el Atlántico, durante varios años y en particular en Galápagos encontramos hembras grandes», indicó por su parte Kady Lyons, investigadora del Acuario de Georgia.

«No me sorprendería si las hembras que marcamos en este viaje eventualmente llegaran a Darwin más adelante en el año. Esperamos estar un paso más cerca de identificar el ciclo migratorio completo», explicó Lyons.

TRAS EL RASTRO DE TIBURONES MARTILLO
De su lado, el doctor Alex Hern, de la Universidad San Francisco de Quito y de Migramar, relató que el equipo científico también rastrea a las otras especies marcadas en la reciente expedición.

«Después de dos semanas embarcados, ahora estamos rastreando cuatro tiburones martillo, especie en peligro crítico de extinción; cuatro tiburones azules; cuatro atunes de aleta amarilla y cinco tiburones ballena, casi en tiempo real», añadió Hern.

El académico remarcó que «fueron años de preparación» para llegar al actual estado de la investigación.

Las islas Galápagos están situadas en el océano Pacífico a unos mil kilómetros al oeste de las costas continentales de Ecuador y, gracias a su rica biodiversidad, son consideradas como un laboratorio natural que inspiró al científico inglés Charles Darwin para elaborar su teoría sobre la selección natural de los especies.

El Parque Nacional Galápagos, que fue declarado en 1959 como la primera área protegida de Ecuador, abarca cerca de 8.000 kilómetros cuadrados de áreas terrestres y 138.000 de reserva marina.

Los científicos calculan que este archipiélago alberga más de 7.000 especies endémicas y nativas, lo que le llevó a ser declarado en 1978 como Patrimonio Natural de la Humanidad de la Unesco.

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