Un museo de Brasil recibirá un fósil de 100 millones de años repatriado de Italia

El Ministerio Público Federal donará al Museo de los Fósiles de Santana do Cariri, en el noreste de Brasil, un fósil de un pez de más de 100 millones de años

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Fósil (archivo - Aryok Mateus en Pixabay).

EFE | El Ministerio Público Federal de Brasil donará al Museo de los Fósiles de Santana do Cariri, en el noreste de Brasil, un fósil de un pez de más de 100 millones de años procedente de esa rica región paleontológica y que fue repatriado tras ser localizado en Italia.

Ello es posible después de que el Ministerio Público entablara un proceso judicial abierto en 2020, que permitió que el fósil fuera devuelto por las autoridades de Italia, donde era ofrecido a la venta por 3.000 dólares en un portal de internet (cerca de 2.850 euros al cambio actual).

A partir de este miércoles, cuando el fósil será entregado a los administradores del museo, la pieza pasará a formar parte del acervo del Museo de Fósiles de Santana de Cariri, administrado por la Universidad Regional de Cariri (Urca) y reconocido por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) como el primer geoparque de las Américas, informó el Ministerio Público en comunicado.

El pez fosilizado, sacado clandestinamente de Brasil y comercializado de forma ilegal en Italia, pertenece al período Cretáceo y fue encontrado en la llamada Chapada do Araripi, una importante región paleontológica en Cariri, municipio en el interior del estado de Ceará.

«El artefacto recuperado pertenece al grupo de formación fósil Santana, uno de los principales sitios paleontológicos del mundo y reconocido como uno de los yacimientos de fósiles con mayor diversidad de material excepcionalmente preservado», según la nota.

De acuerdo con el Ministerio Público, la preservación es tal que en el fósil «es posible notar la riqueza de detalles de los tejidos y hasta las escamas del pez».

El fósil llegó a Brasil en marzo tras las gestiones de la Secretaría de Cooperación Internacional del Ministerio Público.

«Se trata de un patrimonio de Brasil que se encontraba en el exterior de forma clandestina y tiene gran importancia científica, arqueológica y financiera. Su repatriación permitirá que investigadores brasileños e internacionales lo estudien y que pueda ser visto por el público brasileño en un museo», afirmó el procurador de la República responsable del caso, Rafael Rayol.

El procurador recordó que la comercialización de importantes fósiles brasileños en el exterior tras su salida ilegal del país se convirtió en una práctica común y que el Ministerio Público ha entablado decenas de procesos para intentar recuperar varios de ellos ante autoridades de Italia, Francia, Alemania, Holanda, España, Japón y Corea del Sur.

Agregó que, en la mayoría de los casos identificados, la venta ilegal es denunciada por investigadores que los encuentran en subastas, colecciones particulares y hasta en museos.

En mayo del año pasado la Justicia francesa, ante una petición del Ministerio Público, ordenó la devolución a Brasil de 998 fósiles que habían sido sacados ilegalmente del país, incluido el esqueleto casi completo de un dinosaurio.

El material encontrado en Francia tiene un costo de unos 2,5 millones de reales (unos 500.000 dólares, unos 475.000 euros) por tratarse de fósiles raros y de interés científico y por su buen grado de conservación.

Entre los fósiles decomisados en 2013 en el puerto de Le Havre figura el esqueleto de un pterosauro y también de tortugas marinas, arácnidos, peces, reptiles, insectos y plantas, algunos con millones de años, que también serán entregados en custodia al Geopark de Araripe.