Una niña le pregunta a Isabel II si puede adoptar un cisne… ¡y le responden!

Lyndsay Simpson es una pequeña de cinco años que desea un cisne y al decirle su madre que "todos son de la reina" decidió pedirle permiso a ella

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La inocencia de los niños jamás dejará de aportarnos historias tan tiernas como esta, en la que una pequeña de cinco años escribió a la mismísima reina de Inglaterra solicitando permiso para algo muy especial.

Lyndsay Simpson es una chiquilla enamorada de los cisnes, sus animales favoritos. Por ello, desea tener uno como mascota. No quiere ni perros, ni gatos, ni pájaros… Lyndsay desea un cisne con todas sus fuerzas.

El problema es evidente porque la familia Simpson vive en un piso y estos animales pueden tener una longitud de alas superior a los dos metros y medio. Ante la insistencia de la pequeña, a su madre no se le ocurrió otra cosa que contarle una mentirijilla. «La reina es la dueña de todos los cisnes de Inglaterra», le explicó a la pequeña sin imaginarse cómo reaccionaría.

«¿Que yo quiero un cisne y todos son de la reina?…. ¡pues se lo pido a ella!», pensó la niña y se puso manos a la obra con una carta dirigida al Palacio de Buckingham explicando que cuidaría muy bien al animal y lo colocaría en el baño de casa.

La madre pensó que la historia terminaría con esta ocurrencia de la niña, pero no, ya que la encargada de la correspondencia de Buckingham respondió a la misiva con papel oficial, sello y firma. Al recibir la carta, la ilusión de la pequeña se disparó, aunque no le quedó demasiado claro el asunto.

La carta de Palacio explicaba que los cisnes son animales que nacen, crecen y viven en libertad, dando a entender la poca conveniencia de mantenerlos en un cuarto de baño. Pero también aclaraba que la reina «solo es propietaria de algunos cisnes en partes concretas del Támesis», anulando así la excusa de la madre.

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