Pillan a un legislador nipón en un club de alterne durante el estado de emergencia

EFE | Al legislador nipón Takashi Takai le ha salido cara la juerga en un club de alterne de Tokio porque lo pillaron allí después de que se declarara el estado de emergencia sanitaria y lo ha pagado con la expulsión de su partido.

Takai, de 50 años, diputado del Partido Constitucional Democrático, en la oposición, decidió el pasado jueves divertirse en el distrito «rojo» tokiota de Kabukicho, donde hay muchos clubes de alterne y lugares de prostitución encubierta.

Y lo hizo dos días después de que el Gobierno de Shinzo Abe hiciera un llamamiento a los japoneses para quedarse en casa y que se evitaran las salidas innecesarias, especialmente por la noche.

Debió ser una salida necesaria para Takai, porque el jueves fue a visitar en ese barrio un «sexy kyabukara» (club cabaré sexy, literalmente en japónes) y para su mala suerte, lo pillaron allí y su juerga apareció en un semanario local.

No habían entrado en vigor otras restricciones mayores, que desde el sábado implicó el Tokio el cierre de ese tipo de locales por la noche, por lo que quizás Takai anticipó lo que se venía encima y decidió apurar los últimos cartuchos.

El semanario que levantó la historia, «Shukan Shincho», cuenta detalles picantes sobre el diálogo que mantuvo con algunas de las chicas que lo atendieron. Una de ellas lo resume: «Fue un cliente bastante memorable».

Tras conocerse los hechos, Takai fue expulsado de su partido, y en declaraciones a los periodistas el secretario de su grupo político, Tetsuro Fukuyama, dijo que el legislador había reconocido que su actuación fue, al menos, «vergonzosa».

El dirigente político añadió que el diputado había reconocido que actuó de una forma «descuidada» y que había «incomodado» a mucha gente a la que habían pedido que evitara salir de casa.

El semanario que publicó la información le consultó al legislador si podía confirmar, como decían los testigos, si había estado dentro del club 120 minutos, pero, lamentablemente, Takai no se acordaba muy bien.