Un profesor de Derecho propone crear jueces robot para dictar sentencias

Un experto de Barcelona propone implantar jueces robot para que atiendan juicios sencillos, de fácil respuesta jurídica, y descongestionen el sistema

0
1161

EFE – El profesor de Derecho y Ciencia Política de la Universitat Oberta de Barcelona (UOC) David Martínez propone implantar jueces robot para que atiendan juicios sencillos, de fácil respuesta jurídica, y descongestionen el tráfico judicial.

Martínez es uno de los ponentes que participarán en la jornada ‘Inteligencia artificial y derecho: el panorama de los retos éticos y jurídicos’ el próximo lunes, 14 de octubre, para presentar las cuestiones éticas y jurídicas que se desprenden de la integración de la inteligencia artificial en la vida cotidiana.

Según el profesor, «tener un sistema automatizado para resolver casos poco importantes y, sobre todo, sencillos o con una respuesta jurídica clara puede ayudar a descongestionar los órganos judiciales y ofrecer respuestas más rápidas, imparciales y fiables».

El experto ha señalado que en Estonia ya son más de una decena los puestos de trabajo en que un algoritmo ha sustituido a funcionarios para racionalizar los servicios a los ciudadanos, a la par que ha recalcado que más allá de automatizar procesos, los estonios estudian lanzar robots que hagan de jueces en casos concretos.

«El uso de algoritmos, en términos generales, siempre conlleva mejoras de eficiencia, rapidez, previsibilidad y seguridad -ha afirmado Martínez- dado que se elimina la posibilidad de interferencia de prejuicios o creencias que puedan alterar la aplicación mecánica de las normas».

Sin embargo, la aplicación de esta tecnología también tiene peligros éticos y limitaciones técnicas, de modo que uno de los retos pendientes «es examinar y supervisar el código de estos algoritmos, ya que se corre el riesgo de incorporar, intencionalmente o no, sesgos, prejuicios u otros elementos en la misma programación que de algún modo ‘contaminen’ la respuesta», ha advertido Martínez.

Un ejemplo controvertido es el algoritmo COMPAS, que utilizan los tribunales penales del estado de Wisconsin, en Estados Unidos, para hacer una estimación del grado de peligrosidad y el riesgo de reincidencia del acusado y así calcular la pena que se le impondrá.

Ha habido acusaciones de que el algoritmo discrimina a determinados colectivos, como los afroamericanos, pero no se ha podido demostrar ni desmentir porque el código no es accesible, dado que es propiedad de una empresa privada.

El ‘juez robot‘, según Martínez, podría importarse a España, dado que «desde el punto de vista técnico, no hay ninguna diferencia en que los algoritmos de decisión artificial se apliquen en un estado o en otro; solo habría que ajustarlos a los contenidos del sistema jurídico de cada lugar».

No obstante, habría que «tener presente la posible reticencia tanto de los profesionales del derecho como de los ciudadanos a aceptar que un algoritmo tome decisiones con cierta trascendencia», ha subrayado el experto.

image_pdfimage_print

Dejar respuesta