Una representación usa el legado de Alberti en Roma para hablar del exilio

Los bailarines se convierten en alter ego de María Teresa León y Alberti en una dramaturgia en la que "desde el inicio se unen y separan", símbolo del transcurso del exilio

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La "performance" de danza RADIX 2 (EFE/Danza Radix).

EFE | La «performance» de danza RADIX 2, presentada hoy, usa el paso por Roma en los años 60 del matrimonio del poeta Rafael Alberti y la escritora María Teresa León para establecer un «vínculo» con «el drama del exilio» y la «contemporaneidad» de la capital italiana, dijo a Efe su director, Cristiano Leone.

El proyecto audiovisual, que cuenta con las termas de Caracalla como escenario, conecta «a los artistas españoles con el patrimonio romano» y, gracias a la bailarina española Iratxe Ansa (Premio Nacional de Danza 2020) y el italiano Igor Bacovich, confronta la Roma clásica con «la de los años 60 y la contemporaneidad».

La elección de las termas como marco de la «performance» se debe a que el emperador Caracalla publicó un edicto que otorgaba la ciudadanía romana a toda la población del imperio, una norma que «marca una línea de continuidad» con el exilio en la actualidad en casos «como el de Afganistán».

Leone quiere abrir con RADIX 2 un debate a partir de este edicto, puesto que en la época de Caracalla, la unidad se basó en la cultura y la lengua latina, pero el director introduce ahora «la unidad basada en valores compartidos» y en concreto, «valores antifascistas».

Por eso Leone escoge a Rafael Alberti y María Teresa León, por ser «un testimonio de grandísima contemporaneidad» que escapó en Roma de la dictadura, un tema «de actualidad» porque «el drama del exilio y la dictadura está mas presente que nunca, solo cambian los nombres».

RADIX 2 se desarrolla en diferentes espacios de las termas y usa imágenes de dron para crear una experiencia que el espectador «no podría vivir en vivo» y que conecta «las ruinas con la Roma contemporánea».

Durante la «performance», los bailarines se convierten en «alter ego» de María Teresa León y Alberti, en una dramaturgia que no es «lineal», con un final en la que los protagonistas se encuentran, sino que «desde el inicio se unen y separan», un símbolo del transcurso del exilio.

La coreografía se rodó en tan solo un día en agosto, un trabajo que se nota en los cuerpos de los actores, que se ven quemados por el sol y con algunos cortes, un «esfuerzo físico» que «emula la vida y el drama de dos exiliados».

El proyecto RADIX -que ya tuvo un primer episodio-, pretende servir de «diplomacia cultural» para dar a conocer historias como las de Alberti al público italiano y el de otros países.

«El patrimonio histórico de artistas de otros países es el mismo pero desde otra mirada», reflexionó Leone, que recordó que la historia de las fronteras es «fluida» y que Alberti fue un español de origen italiano.

Esta «performance» está promovida por la Embajada de España en Roma con la colaboración de la Superintendencia Especial de Roma, la Real Academia de España en Roma, el Instituto Cervantes de Roma y con la radiotelevisión pública italiana RAI.

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