Retiran cinco loros de un zoo británico porque insultaban a los visitantes

Cinco loros africanos adoptados por el Lincolnshire Wildlife Park (Boston, Reino Unido) a mediados de agosto gastaron su tiempo libre durante la cuarentena enseñándose mutuamente un lenguaje soez. Según parece, al menos uno de los animales solía decir tacos y enseñó sus palabras al resto.

El problema surgió cuando fueron expuestos de nuevo al público y empezaron a insultar a los visitantes. Como también dedicaban insultos a los empleados durante todo el día empezaron a aflorar los nervios.

Según el responsable del parque, durante los últimos 25 años han tenido algunos loros con lenguaje «inapropiado», pero cinco a la vez gritando barbaridades es excesivo, sobre todo en un lugar frecuentado por niños.

«De vez en cuando tenemos un loro que maldice y resulta divertido para la gente», dicen en el parque, sorprendidos de la que se ha montado esta vez con los cinco animales juntos.

El plan es colocar a los loros en zonas separadas del parque para que, aunque suelten tacos, no formen entre todos ese ambiente de taberna que se montó los primeros días.