Salvan del desahucio al bar más viejo de Nueva York, pero no a la familia que vive encima

La historia del bar más viejo de Nueva York ha puesto de manifiesto la cara y cruz de la lucha contra los altos alquileres

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Cristina Magdaleno (EFE) | La historia del bar más viejo de Nueva York ha puesto de manifiesto la cara y cruz de la lucha contra los altos alquileres: tras una movilización comunitaria y la implicación del alcalde, Bill de Blasio, Neir’s Tavern se salvó del desahucio, pero no sucedió lo mismo con la familia latina que vive justo encima.

Hace unos meses, tanto este bar abierto en 1829 en Woodhaven, Queens, como los inquilinos del edificio en el que se encuentra el negocio recibieron una carta que anunciaba que el inmueble había sido vendido a un nuevo dueño y que sus contratos de alquiler debían ser renegociados.

En el caso de Neir’s Tavern, donde se grabaron algunas escenas de la mítica película de mafiosos «Goodfellas», el nuevo casero pretendía cobrar un alquiler dos veces y medio superior al que tenían, algo que según el responsable del bar, Loy Gordon, les habría dejado «fuera de juego».

Sin embargo, a la familia Cruz, de cuatro miembros y procedente de El Salvador, el nuevo propietario no le dio la oportunidad de renegociar su alquiler, según relata Teresa Cruz, que llegó a Estados Unidos en 1992 y lleva viviendo en el apartamento desde 2013, por el que paga 1.375 dólares mensuales.

Cuando Neir’s Tavern anunció su cierre, un grupo de personas de la comunidad de Woodhaven reaccionaron para evitarlo hasta que consiguieron la implicación del alcalde neoyorquino, Bill de Blasio, quien según Gordon «se enfadó mucho por la situación».

«El alcalde hizo algunas llamadas y por fin conseguimos quedar en persona con el propietario, en una habitación a puerta cerrada. De Blasio dijo que nadie saldría de allí hasta que tuviésemos un acuerdo», cuenta a Efe Gordon, quien finalmente logró salvar la taberna.

Con la familia Cruz, por el contrario, y a pesar de que en un principio el ayuntamiento pareció mostrar interés, todavía nadie se ha puesto en contacto con ellos.

«Hasta ahora no sé nada de ellos, de la ciudad de Nueva York, pero tenemos la esperanza de que nos ayuden», dice Teresa Cruz, quien apunta que entiende que el alcalde haya priorizado evitar el cierre del bar porque es una fuente de trabajo.

La familia Cruz relata que, sin previo aviso, les dijeron que tenían que desalojar la casa en menos de un mes o tres semanas.

Ante su negativa, les llegaron a ofrecer hasta 3.000 dólares y el pago de la mudanza para que abandonaran su casa.

En todo este tiempo, Cruz insiste en que en ningún momento se ha dejado de pagar el alquiler acordado con el anterior propietario.

Para dilucidar qué ocurrirá con la casa, la familia Cruz se encuentra inmersa en un proceso judicial con el propietario que esperan que se prolongue unos tres meses más, aproximadamente, tiempo en el que planean continuar viviendo en el edificio.

«Buscamos poder quedarnos en nuestro hogar y si no podemos, queremos encontrar un lugar estable», dice la familia, que sin embargo asegura que con los desorbitados precios de alquiler en la ciudad de Nueva York será una tarea muy difícil encontrar una vivienda que se adapte a su presupuesto.

NEIR’S TAVERN: EL MUSEO DE HISTORIAS DE LA GENTE CORRIENTE

La historia de la familia Cruz contrasta con la felicidad del dueño y los empleados de Neir’s Tavern, que se refieren a lo sucedido como un «milagro».

«Neir’s Tavern permanece abierta porque al fin y al cabo es una institución cultural. Muchos sitios tratan de priorizar los beneficios, pero… ¿qué pasa cuando pierdes el valor cultural? Esta área no tiene un centro comunitario, así que este bar sirve a ese propósito, pero con comida y bebida», opina Gordon.

Para el responsable de Neir’s Tavern, lo que hace especial al bar es que sirve como un museo de historias de la gente corriente, un sitio donde se puede ir a hacer amigos, algo que considera «muy importante» porque si cierran lugares como Neir’s «habrá más división en el mundo».

A juicio de Gordon, existe muy poca protección para lugares como Neir’s, con una historia enorme, y cree que cada vez hay más locales que se enfrentan a situaciones similares, en el que las personas implicadas en pequeños negocios «sienten que no tienen el control de sus vidas».

Sin embargo, cree que lo que ha ocurrido con su taberna puede abrir una vía o ser un «caso de estudio» que demuestra que hay «otra manera de hacer las cosas», trabajando «codo con codo» con el ayuntamiento, los propietarios y los inquilinos.

«Quizá sea un ejemplo para encontrar un modelo sostenible que funcione para todos. Neir’s es el ejemplo de que no hay que hacer subidas de alquiler a niveles depredadores para hacer dinero y de que puedes trabajar en conjunto con los negocios locales y llegar a un punto en el que todos ganamos», reflexiona Gordon.

Añade que Woodhaven está viviendo un proceso de «sobreespeculación», porque algunos inversores prevén que el área se va a gentrificar en el futuro, pero no todavía.

BOURDAIN, «GOODFELLAS» Y LA CERVEZA MÁS FRÍA DE NUEVA YORK

«La historia de este bar es increíble: historia de cine, arquitectónica, de cervezas…», manifiesta Gordon, que recuerda que el bar ha recibido las visitas de personas como Robert de Niro durante el rodaje de «Goodfellas», Ben Stiller o Anthony Bourdain.

También cuenta con un sistema único para servir cerveza del que Gordon está muy orgulloso y que asegura que ya casi no puede verse en Nueva York.

Funciona mediante seis espacios que se rellenan con hielo dentro de la barra de caoba original de 1829 y, según Gordon, es un sistema único que en su momento permitía ofrecer «la cerveza más fría del momento». Neir’s seguirá sirviendo cervezas mientras la familia Cruz está abocada al desahucio.

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