Sin Diazepam

Mejor gastarse dos euros en las Tres Camaronas que pasar veinte años a la sombra

Consejos (gratis) para salir impune de un asesinato

Publicado: 09/06/2023 ·
10:56
· Actualizado: 09/06/2023 · 10:56
  • Consejos para salir impune de un asesinato. -
Autor

Younes Nachett

Younes Nachett es pobre de nacimiento y casi seguro también pobre a la hora de morir. Sin nacionalidad fija y sin firma oficial

Sin Diazepam

Adicto hasta al azafrán, palabrería sin anestesia, supero el 'mono' sin un mísero diazepam, aunque sueño con ansiolíticos

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Bueno, ahora que las elecciones municipales ya han quedado atrás, aunque hasta el 17 seguiremos hablando de pactos y acuerdos, creo que es un buen momento para cambiar de tema. Y aunque el lector suspicaz vea algunas similitudes, esta semana os hablaré de mi pasión por los programas de televisión sobre crímenes reales. Me flipan. Desde las recreaciones hasta las grabaciones en las que hablan los propios asesinos.

Parejas asesinas, niños asesinos, asesinos en serie, crímenes imperfectos, pasionales, cuidado con tu vecino, a las afueras… sin olvidarme de los documentales en los que se recrea la vida de los asesinatos y en los que te cuentan con pelos y señales sus crímenes y cómo se resolvieron tras detallarte al dedillo la investigación policial.

En su día detallé quiénes son mis asesinos en serie favoritos, pero hoy os contaré qué hacer, o qué no hacer, para salir impune de un crimen. De hecho, me he tragado tantos programas que creo que puedo asesinar a medio pueblo y aún así hacerlo de tal manera que sería imposible pillarme. Así que si tiene intención de asesinar a alguien, no se pierda mis consejos, que son gratis.

Lo principal es tener sentido común. Los investigadores lo primero que se preguntan es quién tiene un motivo para matar a la víctima. Evite, por lo tanto, estar muy motivado o motivada. Si la víctima a la única persona a la que le debe pasta es a usted, no la mate que le pillan. Si la víctima se zumba a su esposa y eso le pone de los nervios, no la mate que le pillan. Si la víctima es su marido borracho, apestoso y desagradecido, no lo envenene que la pillan. De hecho, si es mujer, no envenene que la pillan. Eso de echarle a las lentejas las puntas de los alfileres ya está muy mascado.  Conclusión, intente matar a alguien sin estar muy motivado. Si aún así no puede remediarlo, no se ensañe con la víctima. Casi siempre cuando al cuerpo le han metido doscientas puñaladas es porque hay cierto rencor detrás del asesinato. Cierta rabia, cierta inquina. Así que ensaye y trate de que sea lo más limpio posible, como si estuviese de paso.

Otra cuestión es la higiene. No entre usted en una casa, apuñale a su víctima y luego se tire seis meses con la misma ropa. Hay que lavarse y mucho tras un asesinato. Si tiene que quemar unos calcetines, hágalo. Mejor gastarse dos euros en las Tres Camaronas que pasar veinte años a la sombra. Si usted ha usado el cordón del zapato para estrangular a la víctima, no se olvide de comprar unos nuevos y colocarlos de nuevo. No sea vago que la policía no es tonta y si registra su casa y se encuentra uno de los zapatos sin cordón, la cosa se pone fea para usted. Córtese las uñas y lávese detrás de las orejas, que la sangre cuando salpica lo hace a lo loco, sobre todo si tiene tendencia al acuchillamiento desquiciado. No está mal ir rapado a la hora de matar a alguien… o con una redecilla. Han caído muchos compañeros y compañeras asesinas por un pelo.

No sea guarro. No escupa, no vomite y por supuesto, en la medida de lo posible, no eyacule ni sobre la víctima, ni cerca de ella. Tampoco lo haga detrás de la nevera porque al final, no sé por qué, pero la mueven y ahí aparece su semen. Y ya no es solo que lo pillen, es tener que enfrentarte a la vergüenza de responder por qué se corrió tras el frigorífico. Una cosa es ser asesino, y otra no tener dignidad. Así que si le pone cachondo matar, aguántese hasta llegar a casa. Y ni se te ocurra usar toallas o cortinas, que todo se sabe. Si no me cree, cómprese una luz ultravioleta de esas y póngala en su habitación. Yo lo hice y mi cuarto parecía una feria. Había rastros de esperma hasta en el ventilador del techo. Tampoco se olvide que limpiar la sangre con lejía es perder el tiempo, sobre todo porque se cuela debajo de la alfombra y siempre hay una gotita que lo jode todo.

Otro consejo. Si ha asesinado a su esposo para cobrar el seguro, mantenga la calma y no quiera cobrar el cheque al día siguiente del entierro. Eso queda mal y levanta sospechas. Además, no lo mate un martes cuando le cambió la póliza el lunes. Hay que tener previsión y un poco de paciencia. Hablamos de matar a alguien, no de cambiarse de bragas.

No hable del crimen con nadie, y menos con su compañero de celda. Si entra por una ventana, recuerde borrar la huella de su zapato sobre la pared o en el jardín trasero. Y si quiere que parezca un robo, robe algo, no abra cajones por abrir y desordene por desordenar. Además, si rompe un cristal para que parezca que alguien ha entrado a la fuerza, recuerde que los cristales deben quedar por dentro de la casa.

En fin, otros consejos es que se disfrace, que use zapatos de otra talla, que recoja en varias peluquerías pelos y suéltelos por toda la escena del crimen (eso volverá loca a la policía científica), busque una buena coartada con personas con problemas de memoria (o de drogadicción) y si le pillan, nunca hable hasta que no esté presente un abogado. De nada, mis queridos asesinos y asesinas.

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