Tras un llamamiento viral, las monjas de Cuba vuelven a producir hostias

Las Carmelitas Descalzas se quedaron sin harina. Con donaciones han reanudado su labor de confección de hostias, para ofrecer este servicio a la Iglesia

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Imagen compartida por las Carmelitas Descalzas. Facebook @VidaCristianaCuba

EFE – La congregación de religiosas católicas Carmelitas Descalzas en La Habana informaron este martes de que han reanudado la producción de hostias para las diócesis cubanas, que suspendieron hace dos semanas por falta de harina, tras recibir donaciones y la asignación estatal de este producto.

«Nos ha llegado harina desde la gente sencilla de nuestros pueblos, de instituciones, desde Miami (EE.UU.), Puerto Rico, España y también la asignación que tenemos por parte del Estado», comunicaron las religiosas a través de un post publicado en su perfil de Facebook.

Las Carmelitas Descalzas dan cuenta de que han reanudado su labor de confección de las hostias, «para poder ofrecer este servicio a la Iglesia «lo más pronto posible» y acompañan su publicación con algunas fotos en las que se les ve en plena faena.

La hostia es un trozo de pan ácimo -sin levadura- de harina de trigo de forma circular que se ofrece en la misa católica como ofrenda.

En su nota, las religiosas muestran la «sorpresa» que experimentaron luego de que publicaran en las redes sociales que no podían seguir con su habitual elaboración de las hostias por falta de harina, un producto que está deficitario en la isla desde hace varios meses.

«Esta noticia se hizo viral y con el alcance de las redes sociales, este simple comunicado ha llegado a lugares remotos. El que realizó la multiplicación de los panes ha mostrado su poder con la multiplicación de la harina», escribieron ahora, y expresan su «gratitud a cuantos han colaborado».

Los problemas de abastecimiento de harina son habituales desde hace algunos meses en Cuba. Las panaderías -incluso las estatales- no tienen un suministro regular y algunos establecimientos particulares están días enteros sin poner pan a la venta. Esto genera grandes colas y una espiral de precios.

La escasez de productos básicos, de alimentos a combustible y medicinas, es uno de los aspectos más relevantes y problemáticos de la crisis multifacética que sufre Cuba desde hace dos años.

En esta circunstancia hay una combinación de las consecuencias de la pandemia, el endurecimiento de las sanciones estadounidenses y los errores en la política económica y monetaria nacional.