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¿Cómo usar las lentillas en la playa?

Alejandro Ramírez. | Las lentillas son una solución conveniente para aquellos que se ven obligados a usar gafas debido a la miopía, el astigmatismo y la presbicia. Aunque hay situaciones y entornos en los que, sin embargo, no es fácil llevarlas, como en verano en el mar o en la piscina, y en este caso hay […]

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Alejandro Ramírez. | Las lentillas son una solución conveniente para aquellos que se ven obligados a usar gafas debido a la miopía, el astigmatismo y la presbicia. Aunque hay situaciones y entornos en los que, sin embargo, no es fácil llevarlas, como en verano en el mar o en la piscina, y en este caso hay que tener ciertas precauciones: el agua salada del mar o el cloro, de hecho, pueden dañar las lentes y causar problemas. 

El agua del mar y de las piscinas es también el hábitat de muchos microorganismos y bacterias que pueden causar graves infecciones oculares como conjuntivitis y queratitis. Incluso la arena no debe subestimarse porque los residuos en las lentillas pueden causar lesiones. El consejo es llevar gafas de natación impermeables cuando se vaya al mar o a la piscina: estas protegen eficazmente contra cualquier salpicadura de agua, para prevenir inflamaciones e irritaciones. 

También debe recordarse que cuando pasa demasiado tiempo en el agua, necesita enjuagar sus lentillas con más frecuencia. Son preferibles las desechables a las mensuales o quincenales: estas no requieren conservación porque se tiran después de su uso y nunca debes usarlas más de doce horas al día.

Las lentillas diarias son ideales para prevenir la acumulación de bacterias que inevitablemente provocan irritaciones e inflamaciones nocivas para la salud de los ojos y que cuando se llevan junto al mar provocan sequedad ocular por la acción de los rayos solares.

Es un hábito saludable usar gafas de sol con protección UV incluso cuando las lentillas utilizadas ofrecen protección UV incorporada que solo cubre la córnea, la pupila, el iris y el cristalino.

Si usas lentillas, nunca debe faltar en tu bolso de playa una solución salina para el enjuague, útil en caso de residuos de arena y colirios a base de manzanilla o ácido hialurónico que permiten hidratar el ojo y refrescarlo para contrarrestar una posible sequedad ocular que siempre está al acecho en tales entornos. 

Si la sal o la arena provocan picor en los ojos, lo importante es no frotarlos porque los residuos que se acumulan en la superficie de las lentillas pueden crear lesiones que actúen como vehículo de posibles infecciones. En estos casos es recomendable retirar las lentillas y aclararlas con solución salina o con lágrimas artificiales. 

Si las molestias persisten, es mejor retirarlas y colocarlas en su recipiente o sustituirlas por otras. Dormirse bajo una sombrilla y olvidarse de quitarse las lentillas es un hábito malo y arriesgado: de hecho, durante el sueño, las lentillas deben quitarse estrictamente porque el movimiento de los ojos durante el sueño puede causar microabrasiones.

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