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Los animales suprimen su personalidad en favor de la eficacia del grupo

EP | Los animales sociales deben limitar su individualidad para ajustarse al comportamiento del grupo, según ha descubierto un estudio de la Universidad de Bristol (Reino Unido), publicado en la revista ‘PLoS Computational Biology’. Científicos de la Facultad de Ciencias Biológicas de Bristol observaron que la seguridad del grupo mejoraba cuando los animales prestaban atención […]

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EP | Los animales sociales deben limitar su individualidad para ajustarse al comportamiento del grupo, según ha descubierto un estudio de la Universidad de Bristol (Reino Unido), publicado en la revista ‘PLoS Computational Biology’.

Científicos de la Facultad de Ciencias Biológicas de Bristol observaron que la seguridad del grupo mejoraba cuando los animales prestaban atención a los comportamientos de los demás.

Sus conclusiones, revelan que unas simples normas de comportamiento social pueden impulsar la conducta de conformidad en los grupos, erosionando las diferencias de comportamiento coherentes que muestran los animales individuales.

Según explica del doctor Sean Rands, autor principal del estudio, «la supresión de la personalidad puede ser una estrategia común en los animales que viven en grupo y, en particular, deberíamos tender a ver que los comportamientos de los individuos más aventureros o tímidos se desplazan hacia lo que hace la mayoría del grupo».

El equipo modelizó el comportamiento de un pequeño grupo de animales con tendencias diferentes al realizar conductas de riesgo cuando se alejaban de un lugar seguro para vivir y se dirigían a un lugar de alimentación. A continuación, compararon este comportamiento con el que mostraban cuando realizaban la misma actividad en grupo.

Los individuos conscientes del grupo permanecieron más tiempo en el espacio seguro y se desplazaron más rápidamente al lugar de alimentación, lo que hizo que la misión fuera menos peligrosa.

El coautor, el profesor Christos Ioannou, explica que «los grupos suelen estar formados por individuos que son diferentes entre sí en la forma en que se comportan normalmente; estas diferencias individuales constantes son las que determinan la personalidad del individuo.

«Las pruebas experimentales de ello provienen de animales como el pez espinoso que estudiamos en nuestro laboratorio –indica–. Podemos medir la personalidad de un pez cuando se le asigna una tarea de búsqueda de comida por su cuenta y compararla con lo que ocurre cuando se le pone en un grupo de personalidades mixtas y se le asigna la misma tarea».

«Cuando se enfrentan a una tarea social, descubrimos que los peces tienden a suprimir su propio comportamiento y, en su lugar, se adaptan a lo que hacen los demás peces del grupo», añade.

El doctor Rands señala que se dieron cuenta de que si los individuos prestan atención a otros miembros del grupo, esto repercute globalmente en la eficacia del grupo, y demuestra que comportamientos sociales sencillos pueden dar lugar a la supresión de las personalidades individuales.

«Esto sugiere que el compromiso puede estar en la base de muchos comportamientos sociales en todo el reino animal», concluye.

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